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Si bien muchas costumbres de los uruguayos se han modificado, como en todas las culturas, con el paso del tiempo, muchas aún están presente en nuestra gente.

Algunas de ellas se modificaron casi "obligatoriamente" como fumar o tomar mate en los ómnibus de carretera, mientras otras como el chistar al guarda en los ómnibus de ciudad, se han dejado de practicar.

Ya no hay tantos bares como hace unos años, donde las gargantas se "entonaban" con una grappa, una grappa con limón, una caña o un espinillar acompañado con una "picada" de mortadela y queso. Ahora las reuniones con los amigos se realizan en los modernos locales de comida rápida donde cada uno paga una botella de cerveza (que es compartida) y se come un "chivito", pizza o fainá. Estos "chivitos" están compuestos por carne tiernisada, tomate, cebolla, lechuga, huevo frito, y se sirve entre dos panes como si fuera un emparedado. 

Pero el tomar "mate", tanto en la casa como en la calle, es algo imposible de erradicar. Actualmente se reconoce a un uruguayo en cualquier parte del mundo por el simple hecho de llevar colgada su "matera" al hombro, bajo el brazo derecho llevar un "termo" siempre pronto para "cebar" un espumoso mate, y en la mano izquierda, como el mejor de los trofeos, el "porongo" con una brillante bombilla emergiendo.

Si bien ya no existen tantas Parrillas como en otras épocas, al "oriental" le encanta comer carne de vaca asada a las brazas. Muchas familias o grupos de amigos se reúne los domingos en el fondo de su casa o en la casa de descanso para compartir algunas buenas tiras de asado, chorizos, chotos o chinchulines acompañado con una ensaladita de tomate, lechuga y cebolla, y un buen vino tinto. De postre: dulce de membrillo con queso.

Uno de los paseos favoritos de los montevideanos siguen siendo la Feria de Tristán Narvaja donde, además de poder encontrar desde una jaula para el loro hasta una pieza de la época de la conquista, es obligatorio asistir a una "tamborileada", comprarse un par de "alpargatas", comerse unas "tortas fritas", reservadas todavía en algunas casas para los días de lluvia, o unos pasteles hojaldrados de dulce de membrillo. 

Pero también resultan interesante el asistir a las "criollas", donde, además de ver la  "doma" de caballos y asistir a espectáculos de música nacional en los que los "gauchos" arrancan hermosas melodías de sus gargantas y las acompañan con sus guitarras, es imposible retirarse sin haberse comido un trozo de "asado con cuero".

Los "charrúas" tenemos nuestras costumbres... Costumbres que son muy nuestras como bailar al compás de una "murga", no faltar a las "Llamadas", deleitarnos con los "alfajores" de Minas o un "Chajá", asistir los fines de semana a la cancha de fútbol del barrio para ver a nuestro cuadro favorito, o esperar que pase por nuestra ciudad "la vuelta ciclista"...